Amargo insomnio, fruto del recuerdo de la esclavitud. Triste y olvidada se vuelve la misión original de adquirir conocimientos cuando el ser se vuelve un individuo a evaluar. Decepcionante método que instaura de golpe la sumisión.
Reina el caos en las jóvenes mentes, causado por el frío estrés y la rapidez antinatural de razonamiento; sin embargo, impuesta.
Cuales máquinas, vagan casi inertes por los pasillos, bajo una luz blanca mortecina, bailando los ánimos al compás de las suelas de los zapatos.
Esclavitud casada con Libertad Programada. Desesperante tormento para el prisionero, que puesto a prueba de todas las formas posibles, enferma, y en ocasiones muere, al no poder paliar el dolor que le causa ver como los meses pasan, para acabar siempre en las mismas celdas.
